Más Rápido y Económico: El Impacto de la Ruta Chancay-Shanghái


El comercio global sigue evolucionando con la apertura de nuevas rutas logísticas, y una de las más importantes en América Latina es la conexión marítima directa entre el puerto de Chancay en Perú y la ciudad de Shanghái en China. Esta nueva vía, que inició operaciones el 18 de diciembre de 2024, ha demostrado ser una alternativa eficiente para el intercambio comercial entre ambas regiones. En sus primeros dos meses de operación, ha movilizado más de 22,000 toneladas de carga, con un valor estimado de US$ 84.06 millones, consolidándose como una opción estratégica para importadores y exportadores.

Uno de los aspectos más destacados de esta nueva ruta es la significativa reducción en los tiempos de transporte. Anteriormente, el traslado de mercancías entre Perú y China podía tardar más de un mes; sin embargo, con esta conexión directa, el tiempo de envío se ha reducido a aproximadamente 23 días. Además, los costos de transporte se han disminuido en al menos un 20%, lo que representa una ventaja competitiva para las empresas que buscan optimizar sus operaciones logísticas y reducir gastos asociados al comercio exterior. Esta reducción de costos y tiempos permite a las empresas planificar mejor sus operaciones, reducir riesgos de demoras y mejorar su competitividad en el mercado asiático.

El crecimiento comercial entre Shanghái y Perú ha sido notorio. En 2024, las importaciones desde China alcanzaron los US$ 3,638 millones, representando un aumento del 23.6%, mientras que las exportaciones peruanas a China llegaron a US$ 3,459 millones, con un incremento del 22.2%. Entre los productos más transportados en esta ruta destacan los automóviles provenientes de China y las exportaciones peruanas de frutas frescas y harina de pescado, productos altamente demandados en el mercado asiático. Este incremento en el intercambio comercial refleja una creciente demanda de productos peruanos en China, lo que puede abrir nuevas oportunidades para otros sectores productivos del país.

Para agilizar el comercio, las aduanas chinas han implementado un «canal verde», que facilita los trámites y refuerza la supervisión del transporte de mercancías. Esto no solo beneficia a las empresas peruanas y chinas, sino que también impacta positivamente a otros países de América Latina como Brasil, Ecuador y Colombia, que han encontrado en Chancay una puerta de entrada eficiente al mercado asiático. La agilización de procesos aduaneros también contribuye a reducir tiempos de espera y mejorar la seguridad de las operaciones logísticas.

El puerto de Chancay es una infraestructura clave en esta transformación del comercio internacional. Su administración está compuesta en un 60% por la naviera estatal china Cosco Shipping y en un 40% por la peruana Volcán Compañía Minera. Este puerto se proyecta como un hub logístico fundamental para la región, con el potencial de seguir expandiendo su alcance y consolidando a Perú como un actor relevante en el comercio transpacífico. Además, el desarrollo de esta infraestructura abre la posibilidad de atraer nuevas inversiones y fomentar el crecimiento económico en el sector logístico peruano.

El impacto de esta nueva conexión va más allá del comercio entre Perú y China, ya que representa un avance significativo en la integración comercial de América Latina con Asia. La reducción en costos y tiempos de transporte abre nuevas oportunidades para exportadores e importadores, promoviendo un comercio más dinámico y eficiente. Con el crecimiento continuo de esta ruta, se espera que el intercambio comercial siga fortaleciéndose, beneficiando a múltiples sectores económicos y consolidando a Chancay como un punto clave en la logística global. La apuesta por la modernización de las infraestructuras portuarias y la mejora en las condiciones del transporte internacional marcan el inicio de una nueva etapa para el comercio latinoamericano.